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GRADOS Y TRATAMIENTO DE LA PERIIMPLANTITIS. ACTUACIÓN RÁPIDA Y ACERTADA

Como hemos comentado en numerosas ocasiones, aunque la colocación de implantes es una práctica muy segura y con un alto grado de éxito, en ocasiones nos encontramos ante complicaciones que ponen en riesgo el tratamiento. Una de ellas es la periimplantitis.

Llamamos periimplantitis a la inflamación que se produce en los tejidos, blandos y duros, que rodean un implante osteointegrado. Al tratarse de una dolencia que pasa por diferentes grados, la detección y tratamiento de la misma en una etapa precoz resulta indispensable para evitar la peor de las consecuencias, la pérdida ósea.

Contamos con tres grados para clasificar el estado de gravedad de la periimplantitis.

Llamamos grado 0 a los casos de periimplantitis más leves. Este sería el momento óptimo para su detección, puesto que hablamos del estado inicial de la patología. Se caracteriza principalmente por una ligera inflamación en el tejido que rodea el implante y su tratamiento suele ser sencillo: aumento de las citas periódicas, un aumento de la higiene oral y enjuagues con colutorio-gel de clorhexidina.

Pasamos del grado 0 al 1 cuando, junto a la inflamación, aparece sangrado, ligera supuración y leve molestia. En este caso se aconseja desmontar y reajustar el implante y tratar al paciente con antibióticos para evitar que la infección vaya a más. A esto le sumaremos también el tratamiento propuesto para los casos de grado 0.

Pasamos al grado 2 cuando, además de los síntomas mencionados en los grados previos, el paciente presenta dolor en lugar de molestia, observamos bolsas periimplantarias y en la radiografía empiezan a aparecer signos de pérdida ósea. En este caso hará falta incluir en el tratamiento el legrado de la zona afectada y una intervención quirúrgica regenerativa para tratar la pérdida ósea.

Por último, tenemos el caso más grave, el grado 3. Se da cuando el dolor aumenta de intensidad y percibimos movimiento en el implante. En este caso, daremos por perdido el proceso implantario y procederemos a la retirada de la prótesis. El objetivo principal en esta fase es tratar de restaurar la zona dejando que los tejidos sanen y regenerando el hueso perdido, para poder colocar, pasado el tiempo prudencial, un nuevo implante.

En Megagen contamos con un extenso catálogo de herramientas diseñadas específicamente para acompañar al especialista en todo el proceso implantológico, incluidos los casos en los que se dan complicaciones. En la regeneración ósea, por ejemplo, nuestra membrana i-Gen es perfecta para acompañar al injerto de hueso, y los MILA y MICA Kits, son los mejores aliados del especialista en las intervenciones de elevación de seno.

 

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